lunes, 27 de febrero de 2012

LA BATALLA DE TARQUI


La batalla de Tarqui se libró el 27 de febrero de 1829 en el llamado Portete de Tarqui, a pocos kilómetros de Cuenca (actual Ecuador), entre tropas de laGran Colombia, comandadas por Antonio José de Sucre y Juan José Flores, y tropas peruanas comandadas por José de La Mar.


Tras la independencia definitiva del Perú, el país estaba en buena parte sometido al «protectorado» de Simón Bolívar, que controlaba estrechamente sus asuntos. Además, todavía estaba acantonada en Lima la 3ª División del ejército colombiano que había colaborado en la independencia. Bolívar hubo de abandonar Lima en 1826, para intentar solucionar los graves problemas que se planteaban en la Gran Colombia. Este hecho fue aprovechado por destacados miembros del gobierno y el ejército peruano para eliminar la influencia colombiana, y poder incluir dentro del territorio nacional a la nueva República de Bolivia (el antiguo Alto Perú), así como el departamento colombiano de Azuay (correspondiente a la actual parte meridional del Ecuador, con capital en Cuenca), y la ciudad de Guayaquil, donde una parte influyente de la burguesía apoyaba la incorporación al Perú.[editar]
Antecedentes

En junio de 1827 las elecciones legislativas proclamaron presidente del Perú al general José de La Mar que, residiendo inicialmente en Guayaquil, tenía fuertes intereses comerciales. La Mar organizó dos ejércitos, uno que se dirigió a Bolivia y otro hacia el actual Ecuador. Las negociaciones diplomáticas con Bolívar fracasaron, y en julio de 1828 comenzó oficialmente la guerra. El 28 de noviembre de 1828 La Mar penetró en territorio grancolombiano y ocupó Loja y prácticamente todo el departamento de Azuay; posteriormente, La Mar ocupó también Guayaquil tras haber sido rechazadas sus tropas en primera instancia por el general colombiano Juan Illingworth el 23 de diciembre de 1828, el cual decide evacuar la ciudad visto que se encontraba en inferioridad numerica a mas del hostigamiento por parte de los cañones de los barcos de guerra que bloqueaban Guayaquil, a la espera de refuerzos. El 19 de enero de 1829 se firma la capitulación de la ciudad de Guayaquil siendo esta ocupada por tropas peruanas. Ante la situación Antonio José de Sucre, entonces ya de vuelta a Quito tras renunciar a la presidencia boliviana, y Juan José Flores, gobernador del departamento del Ecuador, concentraron el ejército del Sur de Colombia cerca de Cuenca para presionar a las tropas peruanas, que el 10 de febrero de 1829 habían ocupado Cuenca. El 4 de febrero de 1829 fueron atacadas por primera vez avanzadas del ejército peruano por tropas a cargo del general Luis Urdaneta, comisionado por Juan José Flores para atacar los puntos de avanzada del enemigo en Paquichapa siendo estos perseguidos hasta Saraguro, donde la vanguardia grancolombiana compuesta por Granaderos del Cauca, llegados de Guayaquil y 20 hombres del Yaguachi apoyados por la recién arribada compañía Caracas derrotó y disperso a un destacamento peruano compuesto por 1.300 soldados que había quedado de guarnición, siendo confiscada gran cantidad de armamento, posteriormente el pueblo de Saraguro fue incendiado en represalia por colaborar con el ejército invasor, el 27 de febrero tuvo lugar la batalla de Tarqui.4

[editar]La batalla

[editar]Preparativos para la batalla

El día 14 de febrero el ejército peruano pasó a Yunguilla. El cuartel general lo establecieron en Surupali. El 15 continuó avanzando hasta la localidad de Lenta a 4 leguas de Girón y el 16 se arribaba a San Fernando. Sucre mientras tanto se movió hacia la explana de Tarqui, ubicando a la infantería en Narancay y a la caballería en Guagua-Tarqui a donde llegó el 18 manteniéndose en esa posición hasta el 26 de febrero. En esos días, Raulet retornó de su incursión en Cuenca y llegaron 700 de los dispersos de Saraguro. Con eso, las pérdidas en efectivos de es acción, quedaron reducidos a una suma sin mayor significación.
El día 22 se dispuso que incursionara sobre Girón y a continuación se ordenó que la División Norte al mando del general José María Plaza hiciera lo mismo. Tanto Plaza como Necochea se opusieron a esta orden, porque ponía a los 900 hombres más cerca de Sucre que del resto de los peruanos. Se le ofreció a Plaza que de inmediato le seguiría el resto del ejército. El general al partir dijo: “si no se tratase de mi honor, pediría licencia.“ [cita requerida] El ejército sólo llego a Girón el 26, dos días más tarde, y se dio a Plaza una nueva orden de avanzar hasta el ejército peruano. Todo el ejército colombiano estaba en la planicie norte, muy cerca de Plaza. El general Plaza consciente de la imprudencia de esta acción, protestó, pero sintiéndose comprometido en su honor, obedeció como buen militar. Al llegar de noche al sitio de su destino, distribuyó como mejor pudo a su tropa. Ya entrada la noche llegó Raulet con un contingente. Sería el gran sacrificado.[cita requerida]
El 24, Sucre se enteró que una columna con dos batallones se encontraban en o cerca de Girón, pero pensando que sería solo un escuadrón de reconocimiento no avanzó sobre el grupo peruano. Sin embargo, ya el 25 junto con el general Flores, se entera que el grupo seguía en Girón separado del resto de sus efectivos en San Fernando, por lo que el día 26 decide atacarlos.
Las tropas de Sucre se pusieron en marcha a las tres de la tarde con tres mil seiscientos hombres de combate. Al comenzar la marcha, sobrevino una fuerte lluvia, que apenas nos permitió llegar a las tropas a Tarqui a las 7 de la noche. Ya en el lugar, se enteró que el general Plaza estaba en el Portete de Tarqui, a tres leguas, y que el resto del ejército peruano llegaría aquella tarde a Girón.

[editar]El inicio de la batalla

La mañana del día 27 de febrero, y después de una larga marcha que duró toda la noche anterior, el mariscal Sucre consiguió situar la 1ra División colombiana de 1500 hombres de infantería y 100 caballos compuesta por tres batallones y un escuadrón al norte de la llanura de Tarqui en posición ventajosa, mientras esperaba la llegada de la 2ª División. Mientras tanto en cumplimiento de las órdenes de La Mar la vanguardia peruana formada por la División del general José María Plaza compuesta por 900 infantes avanzaba sobre el portete, siendo esta completamente derrotada por los hombres a la cabeza del General Antonio José de Sucre, atacando sucesivamente al grueso del ejército peruano que acudió en ayuda al mando de Lamar y Gamarra.5
Tanto Plaza como el general argentino Mariano Necochea, al frente de los Húsares de Junín, manifestaron sus repararos a una orden que ponía a sus escasos 900 hombres aislados de la fuerza principal y al alcance de Sucre pero obedeció diciendo que "si no se tratase de mi honor, pediría licencia". Arribó a Girón en la noche del 26, a corta distancia del ejército colombiano situado en la planicie norte, procediendo a distribuir sus tropas en previsión de un ataque. Carecía de caballería y artillería y sus hombres sólo tenían la munición que llevaban en sus cartucheras. En su parte, Sucre relata que "El 24 supe que una columna con dos batallones y un escuadrón enemigo al mando del general Plaza estaban en Girón. Juzgué que sería un fuerte reconocimiento, porque no me persuadí de que se avanzara sola esta división, pero el 25 hallándome con el general Flores, examinando por Tarqui la verdad, me informaron nuestros espías, que aún permanecía aquella en Girón y su ejército en San Fernando. El 26 resolví atacarla, y nuestros cuerpos, todos se pusieron en marcha a las tres de la tarde con tres mil seiscientos hombres de combate. Al comenzar nuestro movimiento, sobrevino una fuerte lluvia, que apenas nos permitió llegar a Tarqui a las 7 de la noche. Dando un descanso a la tropa, tuve partes que la división del general Plaza estaba en el Portete de Tarqui, a tres leguas de nosotros y que el resto del ejército peruano llegaría aquella tarde a Girón. Determiné dar una acción general".
La batalla dio inicio cuando una avanzada peruana de reconocimiento al mando del capitán Uria tropezó con una grancolombiana al mando del capitán Piedrahita trabándose un sangriento combate que comprometió al batallón Cedeño, comandado por el coronel José María Camacaro y al resto de la División peruana de Plaza. El batallón Rifles, Yaguachi y Caracas avanzó en apoyo del "Cedeño" y se encontraron con el batallón Quito. El desorden inicial de la batalla y la falta de visibilidad hizo que estos batallones se enfrentaran entre ellos.

El uniforme de los granaderos de la batalla de Tarqui, actualmente guardia de honor del palacio presidencial de Quito.
El general Flores, mientras tanto, consiguió superar los bosques que le separaban del enemigo, y organizar un ataque conjunto de los diversos batallones. Viéndose superado en número y con las municiones agotadas el general Plaza ordenó el repliegue en busca del grueso del ejército peruano encargando proteger la retirada al Coronel Quiroz siendo en todo momento acosado por la infantería y caballería grancolombiana. Cuando a las 7 de la mañana el resto del ejército peruano comandado por La Mar arribó al campo ya la División de Plaza había sido batida y el ejército grancolombiano ocupaba su posición. El batallón Pichincha que protegía el flanco de La Mar fue obligado a retirarse no sin sufrir fuertas perdidas mientras que los dispersos de la división Plaza impidieron que el comandante Salaverry se posicionara en el desfiladero. Viendo que el Portete de Tarqui ya había sido tomado por el ejército grancolombiano el general La Mar dispuso la retirada del ejército hacia Girón. Mientras tanto la caballería grancolombiana bajo el mando del Coronel Daniel Florencio O'Leary intentaba cortar la retirada de la infantería peruana, en vista de ello el General Argentino Mariano Necochea al frente de los Húsares de Junín comandó una carga de caballería que consiguió desbaratar a la caballería contraria y detener el avance de su infantería protegiendo de tal manera la retirada de la división peruana. Fue en este encuentro cuando se produjo el célebre duelo a lanza entre el Coronel Peruano Domingo Nieto jefe del primer escuadrón de Húsares y el valiente coronel José María Camacaro que mandaba al célebre escuadrón Cedeño, triunfó Nieto y Camacaro fue muerto.

Cambio de guardia del Regimiento de Caballería "Glorioso Húsares de Junín" Nº 1 - Libertador del Perú
El grueso del ejército grancolombiano consideró prudente conservar su posición mientras que el peruano logró replegarse en orden y formar sus divisiones en la llanura con los restos de toda su caballería y artillería a la salida del desfiladero. El fracaso de esta última ofensiva y la retirada peruana selló el resultado de la batalla. Sucre satisfecho con estos triunfos envía a un oficial de Estado Mayor, con el objeto de ofrecerle a La Mar la capitulación honrosa. Siendo esta aceptada y firmada el 1 de Marzo en el campo de Girón siendo esta ratificado por los generales Flores y O' Leary, por parte de Colombia; Gamarra y Orbegoso, por parte del Perú.6
La victoria grancolombiana se debió en buena parte a lo estrecho del terreno, a lo ventajoso de la posición que ocupaba, lo precipitado del combate que impedía a las divisiones peruanas formar en orden de batalla y al enfrentamiento por separado contra la vanguardia del ejército peruano, que en ningún momento actuó de forma unitaria y dejó sus batallones aislados los unos de los otros. Las bajas fueron considerables el ejército grancolombiano confesó 400 bajas en combate mientras que por el lado peruano perdió 2500 hombres entre muertos, heridos y 300 prisioneros, de 8400 soldados que invadieron el sur de la Gran Colombia 2500 regresaron al Perú tras el arresto de Lamar en Piura por parte del mariscal Gamarra al intentar Lamar quedarse con Guayaquil. Siendo firmado un armisticio el 10 de Julio de 1829 en Piura el cual fue ratificado por Simón Bolívar el 15 Julio de 1829 dándose en efecto la evacuación de tropas peruanas en Guayaquil.7

[editar]Consecuencias

  • El resultado de la batalla obligó a La Mar a aceptar las condiciones de Sucre, establecidas en el Tratado de Girón.
  • Las fuerzas peruanas se habrían de retirar de la provincia del Azuay y abandonar todas las plazas ocupadas. Si bien las fuerzas derrotadas se retiraron.
  • La Mar se negó a entregar Guayaquil y, de hecho, se preparaba para iniciar una nueva ofensiva.
  • Durante cinco meses la guerra se estabilizó pues la Marina de Guerra Peruana aun continuaba dueña del mar y el ejército grancolombiano no se hallaba en condiciones de intentar recuperar Guayaquil.Finalmente el mismo Bolívar se había desplazado hacia el sur para dirigir la campaña para recuperar el puerto.
  • La guerra acabó inesperadamente con un golpe de estado por parte de Agustín Gamarra y otros jefes peruanos en Lima que derrocó a La Mar.
  • El nuevo gobierno de Agustín Gamarra cesó las hostilidades y entregó Guayaquil el 20 de julio. El 22 de septiembre de 1829 se firmó un tratado de paz en Guayaquil y se preparó una comisión mixta para fijar definitivamente los límites entre ambos países.
  • No obstante la disolución de la Gran Colombia pocos meses después dejó unas conclusiones poco claras, en gran parte gracias a un desacuerdo sobre la cédula real de 1802, que señalaba los obispados de Mainas y Quijos como parte del Virreinato de Lima, en lugar de la Real Audiencia de Quito, a quienes habían pertenecido hasta entonces. Este es el origen del largo conflicto fronterizo entre Ecuador y Perú (véase Conflicto Perú-Ecuador).

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